La voz humana es muy importante
Muchas veces, no prestamos atención al valor tan grande que supone «emitir sonido», desde este cuerpo material. En la naturaleza, somos los únicos seres dotados con esta capacidad de lenguaje articulado, lleno de matices y multinivel.
Es verdad que muchas especies se comunican a través de un lenguaje sonoro, de unos «clicks» o chasquidos que identifican sus «conceptos» (delfines y ballenas).
También es cierto que se está produciendo una especie de «acercamiento», de unas posibilidades nuevas en la articulación. En nuestros bebés actuales, es muy evidente: sus vocales suenan enseguida, con sólo cuatro semanas… y verbalizan «papá «, «mamá » o «I love you» con total claridad, aunque aún no tengan todavía un «instrumento vocal» en funcionamiento completo. Acaban de llegar y van a desarrollarlo, por supuesto. Pero ya realizan un segmento sonoro casi exacto de lo que les dicen los adultos.
Esto supone un gran avance, un progreso exponencial en una etapa vital de inicio, de estos bebés «recién aterrizados».
También tenemos mascotas cercanas que «parecen hablar», que incluso «parece que contestan con palabras». ¿Están progresando en comprensión auditiva, en emisión sonora?
Sin embargo, utilizamos el lenguaje y nuestra expresión sonora en modos descuidados, «degradando» en muchas ocasiones el propio valor de las palabras, cambiando términos por vocablos «más cercanos», más cotidianos. Por moda, por imitación, por pereza, etc.
Tenemos la oportunidad de recuperar la sonoridad real de nuestras palabras. Si se vacían de contenido, si les cambiamos la emoción o banalizamos su significado, es lo mismo que «comer las cáscaras de la nuez» en lugar del fruto nutritivo que necesitamos. Se mata la onda sonora, igual que muere el agua, como ha sucedido en el Mar Menor.
El cuerpo, la sensibilidad y nuestro Ser necesitan vibraciones de calidad
La nutrición vibracional actual tiene como base el buen uso de nuestro sonido vocal, la expresión auténtica de nuestra voz, coloreando sentimientos, empatía y compromiso de autenticidad.
La sonrisa sonora de nuestra voz aporta alegría incluso al conjunto de nuestras células y su vitalidad.
En lo profesional y en lo social, en el ámbito personal y en «medios o redes sociales» dejar en pura apariencia los sonidos emitidos, nos aleja de nuestro Ser y no generan confianza.
¿Qué haremos si «sonamos mal» o «destemplados»? ¿Qué podremos construir como sociedad para el futuro, desde palabras huecas y desgastadas? ¿Cómo ayudamos a las nuevas generaciones a que «se expresen en su verdad» y puedan crear sus propios cimientos en armonía y convivencia sana?
Tenemos este gran reto: recuperar el valor de nuestras palabras, ofrecer una comunicación veraz y regalar lo mejor de nosotros mismos con la esencia vibrante de la voz que se sintetiza en nuestra presencia.
Se nos reconoce, se nos identifica y se nos recuerda por nuestra voz, que queda grabada en esa «inteligencia sonora» que interactúa constantemente con lo que emitimos y con lo que escuchamos. «Confío en esta persona». «Esta música es muy buena, me gusta, me hace sentir muy bien».
Las palabras geométricas
El sonido y el agua, ¿están vinculados? Rotundamente, si. Tenemos evidencias de que es así.
Lo que comparten el sonido y el agua es el formato de la ondulación. Podemos decir que se encuentran en distintas naturalezas (elemento aire, el sonido; elemento agua, en el líquido elemento del agua, pero comparten el mismo formato. De hecho, también encontramos ondulación en las llamas del fuego, de forma ascendente. Y las corrientes de aire o la brisa, también responden a un formato ondular.

Reconocemos lo material en lo rectilíneo y lo sutil en la ondulación.
Hay que insistir en cada ocasión en que el sonido es para el ser humano la fuerza creativa que tiene la capacidad de crear y el potencial de elevación desde nuestra posición de conciencia evolutiva encarnada en el planeta tierra.
La voz consciente y responsable: la ética sonora
Hay una diferencia de comportamiento del sonido vocal según vamos conquistando espacios de identidad personal y de conciencia. ¿Qué significa esto? Que adquirimos mayor responsabilidad tanto en la información propiamente dicha, como en la “materialidad” del sonido propiamente dicho. El sonido se impregna de nuestras emociones, de nuestros pensamientos, de nuestra intención, etc., y ejerce una influencia en los demás, es el puente de comunicación, de enseñanza, de reflexión interior y de avance en nuestro crecimiento evolutivo.
En este sentido, las intenciones a través de las vibraciones que emitimos a través de la voz y del canto reflejan composiciones geométricas dentro del agua que ha sido llevada a una tecnología especial, desarrollada por el Masaru Emoto. Son armoniosas y de gran belleza, si expresan energías positivas. La violencia y la negatividad no crean ninguna estrella, sino un dibujo distorsionado.
Lo que nos ofrecen estas figuras es una plasmación “material”, una condensación traducida a los movimientos de la energía sonora en el líquido congelado, con una impronta de belleza específica, como si fueran “palabras geométricas.”
Cada estrella es diferente. Incluso la misma palabra, por ejemplo, gracias, tiene una estrella diferente, dependiendo del idioma. Es distinta en japonés que en inglés, por ejemplo. Tanto las imágenes como las palabras, del mismo modo que las canciones, crean una impronta geométrica, llena de belleza y armonía.
El impulso de conocimiento que muestra al mundo Masaru Emoto con esta técnica, nos ofrece volver a vincularnos con el aspecto interior de la intención y la voluntad. Aspectos que hablan de nuestra sensibilidad humana especial.
Ejemplos de estrellas de agua musicales: «Yesterday» de los Beatles.
El objetivo: el mejor sonido que puede emitir mi instrumento musical: mi voz
Aunque todavía sean invisibles para nosotros y no tengamos la tecnología necesaria para observarlo físicamente, nuestro sonido vocal, a través del lenguaje, crea formas, crea secuencias de diseños geométricos. Serán agradables y equilibradas si el resultado de nuestra verdad en la palabra, la armonía en la intención ofrece las mismas fórmulas de simetría que encontramos en la naturaleza y en estas estrellas de agua.
Los niveles vibracionales de la voz
La investigación sobre la sonoridad humana que me impulsa desde hace muchos años, va mostrando nuevos parámetros interesantes, con respecto al sonido, a la voz y a la música.
Los sonidos digitales, por ejemplo, “recortan” ciertos fragmentos de la ondulación del sonido, por lo que es interesante, siempre que sea posible, recuperar las grabaciones analógicas (aunque remasterizadas, posiblemente).
La capacidad de emisión vocal del ser humano se ha ampliado. El impulso evolutivo actual está permitiendo ampliar el espectro sonoro de armónicos, por lo tanto, la voz humana puede verse enriquecida con matices muy interesantes. Esto se producirá siempre y cuando la conexión personal con la propia identidad, el entrenamiento adecuado y la ética aplicada, se manifiesten como una corriente interna dentro de la ondulación sonora, dentro de la emisión de nuestra garganta.
Este aumento del espectro sonoro de armónicos es fundamental para comprender el mayor alcance de las ondas emitidas. Este alcance, en el dial, se mueve de forma ascendente, consiguiendo transformar la información y el propio sonido, en bits o pulsos lumínicos de gran voltaje y de gran alcance dimensional.
Somos escuchados. Somos parte de la posibilidad de crear nuevos futuros para la Humanidad. Estamos llamados a reflexionar y sanar muchos aspectos residuales de la historia y del comportamiento humano. Liberar a través del llanto, del grito, de la emisión liberadora todos los rescoldos de nuestras vivencias, ancladas en el inconsciente colectivo. Es como una nube que necesita descargar todos los sonidos para que aparezca un nuevo cielo musical, que transporte todas nuestras buenas vibraciones hacia niveles dimensionales muy elevados.

Y se puede realizar desde estas nuevas posibilidades de la voz humana. Por esto tu voz es tan importante.
Macarena Miletich
Terapeuta Evolución Consciente. Especialista en Técnicas Vocales, Comunicación y Oratoria Contemporánea. Autora del libro THE LIVING VOICE. LA VOZ VIVIENTE (Natural Ediciones, 2019).